When children are angry, they’re expected to have so much self control that their anger is not even noticeable. Simply looking stressed in an adult’s vicinity, regardless of how that adult is treating them, is considered disrespectful.
When adults are angry, they’re allowed to express their anger all they want, even to the point of using violence.
Why are children held to ridiculously high standards when adults who had their entire lives to figure out how to control their emotions are held to almost no standards at all?
“cuando lxs niñxs están enojadxs, se espera de ellxs tanto autocontrol que su rabia ni siquiera es notada. el solo hecho de lucir estresadxs, bajo la visión de unx adultx (y sin importar cómo ese adultx les esté tratando), se considera una falta de respeto.
cuando lxs adultxs están enojadxs, tienen permiso para demostrar esa rabia todo lo que quieran, incluso usando violencia.
por qué lxs niñxs están sujetxs a tan ridículos estándares cuando lxs adultxs -quienes han tenido toda su vida para averiguar cómo controlar sus emociones- no están sujetxs a casi ningún estándar?”
eso se llama adultocentrismo, y es una de las opresiones más injustamente invisibilizadas con la que cada niñx tiene lidiar sin siquiera comprender por qué se encuentra sometidx a ese tipo de abuso de autoridad. decir que te pegaron cuando chicx y que estuvo bien porque no estai traumadx solo demuestra la normalización que hacís del maltrato y de la violencia, además de la arrogancia penca de sentirte más capaz o más válidx solo porque estai en una edad en la que puedes ser explotadx, por tanto eres legitimadx por funcional a la sociedad podrida en la que vivimos. agregaría el cuestionamiento sobre ese “control de las emociones”. realmente queremos controlarlas? si quiera las conocemos? las abrazamos? sabemos nombrarlas, expresarlas? realmente hemos podido invertir tiempo en aprender a relacionarnos en términos afectivos? entendemos cuando le hacemos la segunda al capital? le decimos loca y exagerada a la compa que deja correr su rabia (rabia que por ser mujeres ojalá dulces y dóciles nos es negada)? le decimos a lxs niñxs “cuando seai grande vai a entender” considerándolo un ser incompleto (porque se completará cuando sea adultx) e invalidando pasá a cacamente su experiencia en el mundo?
lxs niñxs, al igual que las mujeres, hemos sido recriminadxs por encarnar el “desborde”, somos “lxs irracionales”, aquellxs que jamás podemos ser predecidxs emocionalmente, por tanto se nos oprime y cuestiona en cuanto nos alejamos del control y la normalización de la razón occidental. y no, no hablo de los casos personales ni de subjetividades, hablo de patrones estructurales que nos caga la vida a todxs nomá.
{ mirar-nos en permanente movimiento de afuera hacia adentro, y volverlo todo cenizas de adentro hacia afuera }
When children are angry, they’re expected to have so much self control that their anger is not even noticeable. Simply looking stressed in an adult’s vicinity, regardless of how that adult is treating them, is considered disrespectful.
When adults are angry, they’re allowed to express their anger all they want, even to the point of using violence.
Why are children held to ridiculously high standards when adults who had their entire lives to figure out how to control their emotions are held to almost no standards at all?
“cuando lxs niñxs están enojadxs, se espera de ellxs tanto autocontrol que su rabia ni siquiera es notada. el solo hecho de lucir estresadxs, bajo la visión de unx adultx (y sin importar cómo ese adultx les esté tratando), se considera una falta de respeto.
cuando lxs adultxs están enojadxs, tienen permiso para demostrar esa rabia todo lo que quieran, incluso usando violencia.
por qué lxs niñxs están sujetxs a tan ridículos estándares cuando lxs adultxs -quienes han tenido toda su vida para averiguar cómo controlar sus emociones- no están sujetxs a casi ningún estándar?”
eso se llama adultocentrismo, y es una de las opresiones más injustamente invisibilizadas con la que cada niñx tiene lidiar sin siquiera comprender por qué se encuentra sometidx a ese tipo de abuso de autoridad. decir que te pegaron cuando chicx y que estuvo bien porque no estai traumadx solo demuestra la normalización que hacís del maltrato y de la violencia, además de la arrogancia penca de sentirte más capaz o más válidx solo porque estai en una edad en la que puedes ser explotadx, por tanto eres legitimadx por funcional a la sociedad podrida en la que vivimos. agregaría el cuestionamiento sobre ese “control de las emociones”. realmente queremos controlarlas? si quiera las conocemos? las abrazamos? sabemos nombrarlas, expresarlas? realmente hemos podido invertir tiempo en aprender a relacionarnos en términos afectivos? entendemos cuando le hacemos la segunda al capital? le decimos loca y exagerada a la compa que deja correr su rabia (rabia que por ser mujeres ojalá dulces y dóciles nos es negada)? le decimos a lxs niñxs “cuando seai grande vai a entender” considerándolo un ser incompleto (porque se completará cuando sea adultx) e invalidando pasá a cacamente su experiencia en el mundo?
lxs niñxs, al igual que las mujeres, hemos sido recriminadxs por encarnar el “desborde”, somos “lxs irracionales”, aquellxs que jamás podemos ser predecidxs emocionalmente, por tanto se nos oprime y cuestiona en cuanto nos alejamos del control y la normalización de la razón occidental. y no, no hablo de los casos personales ni de subjetividades, hablo de patrones estructurales que nos caga la vida a todxs nomá.
{ mirar-nos en permanente movimiento de afuera hacia adentro, y volverlo todo cenizas de adentro hacia afuera }
“Deberíamos pensar en nuestro pasado como algo definitivamente resuelto, porque no somos una piedra o un árbol. Mi pasado cambia cada minuto de acuerdo con el significado que le doy en este momento al ahora”— Czeslaw Milosz (via psicologiadealtaconsciencia)
(vía spainonymous)
¿Alguien más percibe esa ausencia que se apoderó de las charlas de la gente? Palabras muertas, infértiles, medidas, predecibles, repeticiones de repeticiones, vaciadas de toda sensibilidad.
Vivimos invadidos por debates anodinos que se agotan en el mero juego de superficialidades. Las inquietudes más chispeantes permanecen sitiadas por el Imperio de las Certezas: políticas, ideológicas, identitarias, intelectuales, artísticas, sexuales, alimenticias, espirituales, etc.
¿Donde está el fuego? ¿Donde está el rugido del instinto? ¿En que baldío fue arrojado el cuerpo gris y agusanado de los sueños más intensos?
Hace tiempo veo a la gente como una especie de hologramas, como entes inmaterializados. Nadie recuerda al mamífero que solía ser antes de que existieran las palabras. Nadie está AQUI y AHORA. Nadie pisa el suelo que pisa. Nadie respira el aire que respira. Viven en función de, piensan en función de, crean en función de, escriben en función de… como si hubiese algo que esperar. Como si la vida fuese efectivamente un plan, un trayecto delimitado y unidireccional.
¿Cual es el cuento que tengo que creer? No voy a seguir cayendo en la red de estúpidas discusiones y polémicas que pretende enceguecerme. Basta.
¿Hay alguien ahí? ¿Alguna persona dispuesta a escuchar de verdad? ¿A jugársela por los demás? Pareciera que todos están tan ocupados, tan perfectamente encaminados que apenas se detienen a cuestionar su propia existencia. Quisiera salir a la calle y encontrar almas vibrantes, con esas miradas que te atraviesan, que te recuerdan la grandiosidad de estar vivo, personas explosivas, eléctricas, destellantes. Sin embargo sigo topándome con una ciudad sorda poblada de ausencia revestida por palabras, palabras y más palabras.
Ahora que puedo, concentro mi rezo solo a los anhelos más profundos de mi corazón para que me arranquen de esta idilio anestesiante. Deseo sentirme vivo. Vivo y nada más. Aquí y ahora.
(vía pulsiones)










